lunes, enero 25, 2010

La crema del tunel del tiempo.

... y en un estante de abajo, cerca de la cera de depilar, estaba.
El mismo frasquito. El mismo.
Quise comprobar si la pegajosidad, pringosidad, aceitodez y perfumación eran también los mismos, pero ahora el frasquito estaba sellado.

Me lo compré. Iba a experimentar en casa.

Salí de la oficina, llegué a casa, proveí las meriendas, y me encerré en el baño.
Y abrí el sello, y olí.

De pronto estaba sentada en una piedra, en Chapadmalal, con mi abuelo y una caña de pescar con muchos cangrejitos colgando de la carnada. Y la piel untada nos brillaba con el sudor encremado.

Cerré los ojos y cuando los abrí estaba en la cocina, con mi abuela que había terminado de limpiar los trastos y se frotaba despacito las manos, y tomaba las mias para convidarme la crema pastosa y perfumada.

Parpadeé y, de nuevo, estaba en el club, con muchos amiguitos, jugando en la pileta, tomando Cindor de una botellita de vidrio comiendo galletitas Merengadas con gusto a crema que me había quedado en las manos...

Y fufff! volví a mi baño.
Yo no sé que le ponen, pero el Sapolán Ferrini es un viaje.

5 comentarios:

ENSUCORCEL dijo...

Los olorlitos tienen ese "no sé qué" mejores que el túnel del tiempo...

Te recomiendo que veas la peli o leas el libro "El perfume" de un tal Suskind. Maravilla.

Me dio miedoto que el Puente de Arena (Q.E.P.D.).

Pablo dijo...

En mi (no tan lejana) infancia, el top 3 de cremas de mi madre + abuela eran la mencionada Sapolán Ferrini, la Dr. Selby y Pergalén (yo generalmente destinatario de esta última).

Fla-q dijo...

No, Ensucorcel, sólo estábamos renovando fusibles. =D

Otro olorcito? Una loción que usaba mi abuelo que se llamaba Aqua Velva...o algo así. Un transe.

Fla-q dijo...

Tenían un ranking de cremas, Pablo?
En mi familia, el Pergalén se usaba para las paspaduras.
A usted le destinaban....

Bueno, no necesariamente eras un paspado no lo tomes así. No te pongas nervioso...

ENSUCORCEL dijo...

Reivindico el Lanosán Ferrini, que tanto bronceado me brindó, y tantas remeras me enchastró.

Olor que me hace recordar a mujeres viejas de mi familia: la lavandina.

En los baños no faltaba la acaroína. Hasta era mejor el olor a orín...